Estuve leyendo en aquella banca de la explanada del Forum hasta las 6 de la tarde. Luego caminé, con todo el dolor de mi pie derecho, hasta la parada de camión para tomar la 49 y regresar a mi casa. Me dí cuenta que se habían robado una vaca de la famosa exposición. Y no era una de tamaño ordinario, sino que era una más pequeña: el becerro de Adelita, parte de la familia de vacas revolucionarias. También ví que algunos carros venían a recoger a los jóvenes que anteriormente habían estado caminando con los bastones para ciegos. Me di cuenta, por la camiseta de unos, que eran del Instituto Lux.
Mientras venía en el camión continué mi lectura. El movimiento apenas me distrajo. Al bajar sentí que el viento movía mi cabello y de repente sentí ganas de ir a cortármelo. Me quité la cinta-bufanda del cuello y mi sudadera y las guardé en mi mochila. Crucé la calle y llegué a la peluquería. Pedí un corte parejo con máquina, en #3. Estuve platicando con el peluquero sobre lo que haría después de terminar la carrera, y las razones de porqué no había estudiado medicina como mi papá. Luego llegué a mi casa y le mostré a mi mamá las cosas que había comprado en la feria.
Me metí a bañar, me comí un bol de frutas mixtas y me puse a escribir en este blog las memorias de mis días anteriores. Aún no he empezado con el trabajo de Síntesis, pero es obvio que para mañana lo debo tener terminado. Mañana es el cumpleaños de Fermín y el plan es ir al Monaghan luego de clases.
Mientras venía en el camión continué mi lectura. El movimiento apenas me distrajo. Al bajar sentí que el viento movía mi cabello y de repente sentí ganas de ir a cortármelo. Me quité la cinta-bufanda del cuello y mi sudadera y las guardé en mi mochila. Crucé la calle y llegué a la peluquería. Pedí un corte parejo con máquina, en #3. Estuve platicando con el peluquero sobre lo que haría después de terminar la carrera, y las razones de porqué no había estudiado medicina como mi papá. Luego llegué a mi casa y le mostré a mi mamá las cosas que había comprado en la feria.
Me metí a bañar, me comí un bol de frutas mixtas y me puse a escribir en este blog las memorias de mis días anteriores. Aún no he empezado con el trabajo de Síntesis, pero es obvio que para mañana lo debo tener terminado. Mañana es el cumpleaños de Fermín y el plan es ir al Monaghan luego de clases.

